miércoles, 17 de diciembre de 2014

Las Antífonas de la O y la Festividad de la Expectación del Parto de María

Las antífonas de la O son siete, y la Iglesia las canta con el Magnificat del Oficio de Vísperas desde el día 17 hasta el día 23 de diciembre. Son un llamamiento al Mesías recordando las ansias con que era esperado por todos los pueblos antes de su venida, y, también son, una manifestación del sentimiento con que todos los años, de nuevo, le espera la Iglesia en los días que preceden a la gran solemnidad del Nacimiento del Salvador.

Se llaman así porque todas empiezan en latín con la exclamación «O», en castellano «Oh». También se llaman «antífonas mayores».

Fueron compuestas hacia los siglos VII-VIII, y se puede decir que son un magnífico compendio de la cristología más antigua de la Iglesia, y a la vez, un resumen expresivo de los deseos de salvación de toda la humanidad, tanto del Israel del A.T. como de la Iglesia del N.T.

Son breves oraciones dirigidas a Cristo Jesús, que condensan el espíritu del Adviento y la Navidad. La admiración de la Iglesia ante el misterio de un Dios hecho hombre: «Oh». La comprensión cada vez más profunda de su misterio. Y la súplica urgente: «ven»

Cada antífona empieza por una exclamación, «Oh», seguida de un título mesiánico tomado del A.T., pero entendido con la plenitud del N.T. Es una aclamación a Jesús el Mesías, reconociendo todo lo que representa para nosotros. Y termina siempre con una súplica: «ven» y no tardes más.


Leídas en sentido inverso las iniciales latinas de la primera palabra después de la «O», dan el acróstico «ero cras», que significa «seré mañana, vendré mañana», que es como la respuesta del Mesías a la súplica de sus fieles.

Se cantan -con la hermosa melodía gregoriana o en alguna de las versiones en las lenguas modernas- antes y después del Magnificat en las Vísperas de estos siete días, del 17 al 23 de diciembre, y también, un tanto resumidas, como versículo del aleluya antes del evangelio de la Misa.

Afincada en la liturgia visigótica y mozárabe, en el día dieciocho de diciembre, esta fiesta de María, Madre del Señor, ha tenido en España, hasta hace poco, un arraigo singular, con dos nombres, a cual más sugerente, no se si sucesivos o alternativos: La Expectación del parto de Nuestra Señora y Santa María de la O.

Por expectación se entiende una tensión alegre del espíritu ante un acontecimiento grande e inminente; tiene mucho de deseo ardiente y de impaciencia anhelante. Es lo que experimentaron el anciano Simeón y la profetisa Ana, antes de tener en sus brazos al Salvador; y, de otra manera, lo que vivieron José y María, buscan-do ya sitio en Belén, desde la adoración confiada de los designios de Dios. La sienten asimismo muchas almas santas, que buscan insistentes al Señor, con el corazón de par en par: ¡Ven, Señor Jesús!

La expectación está muy cerca del asombro, que es precisamente lo que indica la exclamación ¡Oh!, como podemos ver esta fiesta de la virgen está unida a las antífonas de la O.

El agudo y entrañable sentido del año litúrgico, como resumen celebrativo de la historia de la salvación, colocó en este día la hermosa fiesta de la Expectación del Parto de la Virgen María. En la antigua liturgia hispánica –a veces conocida como visigoda o mozárabe– ésta fue la fiesta más importante en honor de Santa María.

Es precisamente en España donde comienza a celebrarse con asiduidad y fervor a partir del siglo VII. En el mes de diciembre del año 656, durante el reinado de Recesvinto. tuvo lugar la celebración del X Concilio de Toledo. Los obispos allí reunidos eran bien conscientes de la importancia de recordar a María como protagonista imprescindible en el misterio de la Encarnación del Señor. Y eran conscientes también de las dificultades que el tiempo de primavera, en el que se celebra la Anunciación a María y la Encarnación del Señor. oponía a la celebración adecuada de esa fiesta. Así que, con buen sentido, en el primero de sus siete cánones decidían colocar una fiesta especial en las vísperas esperanzadas de la Natividad del Señor

En este día 18 de diciembre. la antífona del gozo y la esperanza nos hace revivir el anhelo de la liberación y el temblor del elegido que vislumbra la presencia de Dios en un fuego que no cede: «Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo».

Paolo Caretti

lunes, 31 de marzo de 2014

El Estancamiento de la Semana Santa Complutense (I): El Ayuntamiento de Alcalá

El estancamiento de la Semana Santa en nuestra ciudad tiene varios puntos para analizar pero sin ninguna duda uno de los factores causantes de este “bajón” es el "pasotismo" del Ayuntamiento.

El consistorio complutense es el que da subvenciones a las distintas hermandades, el donativo ronda los 3.000 € por hermandad, o mejor dicho 1.500€ por cada paso que se pone en la calle. Este año ha bajado un porcentaje muy bajo pero desde que empezó la crisis han ido arañando poco a poco, una causa justificada ya que los recortes en todo son más que evidentes.

Se ve en el pasotismo de los miembros de la concejalía que organiza la Semana Santa, aún no se sabe si lo organiza Cultura o lo organiza Festejos, ninguno de sus miembros se presentan en la Junta de Cofradías.

No se proponen medidas para la mejora de la Semana Santa como podría ser una Carrera Oficial, la mejora del pregón, del cartel, conciertos, etc.. Estamos a 15 días de Semana Santa y ustedes han visto algún cartel o algún programa por la ciudad… juzguen ustedes mismos. Y lo más grave es que cada vez son más los inconvenientes que presta el Ayuntamiento a las Hermandades: este año la gran mayoría de cofradías han recortado su recorrido (Medinaceli, Doctrinos, Columna…) no me quiero imaginar cuando la nueva hermandad de Espartales quiera cruzar toda Alcalá para llegar al centro… seguro que no les dejan.

Otro de los problemas es que a las hermandades ya les cobran por poner el puestecillo en el Mercado Medieval allá por Octubre, un gesto que por primera vez ocurre este año, debido a la privatización del mercado medieval: la empresa que lo gestiona quiere cobrar unos 400€ por puesto, si a esto le sumamos permisos de manipulador de alimentos, tener contratados al personal… es prácticamente inviable para las hermandades montar ese puestecillo.

Ahora imagínense un consistorio totalmente distinto que escuche y que apueste por una Semana Santa de interés Turístico Regional que nos han regalado… imagínense pasar las Angustias, Trabajos, Columna, Medinaceli, Doctrinos, Agonía, Soledad , Santo Entierro y Salud por Carmen Calzado en Carrera Oficial, toda una calle mayor llena de banderas de Alcalá, de España o de las Hermandades, palquillos enfrente del Hospitalillo con sillas de alquiler o para ancianos, un cartel digno (realizado por un cartelista profesional), un pregón de Semana Santa no de Cuaresma, ¡que se dejen de pregones hechos por el clero y políticos! Somos 3000 cofrades en Alcalá y seguro que muchos son válidos para realizar un pregón digno una semana antes Semana Santa. Recuperar el Certamen Solidario, hacer una campaña de marketing , saber vender bien la Semana Santa en ciudades aledañas o comunidades aledañas. 

En fin… sueñen porque esta realidad nunca será llevada a cabo si los miembros del consistorio no escuchen a la ciudad cofrade, a la Alcalá Cofrade.

La Saeta Complutense

lunes, 3 de marzo de 2014

La Semana Santa en Alcalá y su música


Son muchos los lugares de nuestra geografía donde la austeridad musical o su ausencia es su signo de identidad, el silencio, un silencio respetuoso que no hace sino crear un ambiente de recogimiento y de respeto, silencio en procesiones, que crean un sentimiento de tristeza y luto, pues el recuerdo a las escenas de la Pasión de Nuestro Señor nos evocan a ello. Sonidos como los de las cadenas arrastradas por penitentes, los golpes secos y metálicos de los llamadores o los rezos y viacrucis, son los únicos sonidos que encontraremos en muchos lugares. Esta Semana Santa es impresionante, nos invita al rezo, a la meditación y nos acercar a vivir muy de cerca la Pasión.

El antagonismo a esa Semana Santa silenciosa, es la Semana Santa de clarines, cornetas, redoblar de tambores y saetas, donde la escenificación de la Pasión, Muerte y Resurrección se manifiesta mediante la música, y ese componente musical es fundamental, pues nos aproxima emotivamente a vivir la Semana de Pasión bajo los sones de imponentes marchas de palio, música fúnebre y cantos saeteros encarnados en lo más profundo del sentimiento cofrade. 

Son dos formas o maneras de vivir la Semana Santa, ni una es mejor ni otra es peor, sencillamente son dos maneras diferentes de vivir la religiosidad, una de forma muy expresiva y otra en forma de recogimiento. 

Alcalá de Henares nos ofrece esos dos tipos de Semana Santa, aunque principalmente, es una Semana Santa musical, donde encontramos ya desde la Cuaresma conciertos que nos preparan para la Semana Grande, días cargados de música, ya sean procesiones con pasos de misterio acompañados de bandas de CC.TT o Agrupaciones Musicales o Bandas de Palio haciendo “bailar” a las distintas advocaciones de nuestra Madre. Nos resulta extraño imaginarnos unas procesiones en Alcalá sin música, pues en los últimos años, las distintas hermandades y cofradías han apostado fuerte por la música, como ejemplo de ello, podemos hablar de la creación de la Agrupación Musical “La Columna”, que acompaña a su Cristo atado a la Columna en la tarde-noche del Miércoles Santo. Es en esta misma hermandad, donde las noticias y rumores aparecidos hace unas semanas en torno a la salida de su imagen sin música hicieron saltar la voz de alarma, pues parecía algo tan inusual, que una de las hermandades y cofradías que más había apostado por esa Semana Santa cargada de música fuera a poner en la calle a María Santísima de las Lágrimas y el Consuelo sin una banda de música de palio que la acompañara como se merece.

Parece ser, que gracias a la labor de algunos hermanos y a modo particular, se he llevado a cabo una iniciativa para recaudar fondos y poder costear una Banda de Música, lo que dice mucho de la voluntad y el sentimiento que existe en esa hermandad, siendo los propios hermanos quienes no quieren ver y rezar a su Madre en silencio, pero las cosas nunca deberían ser así, pues no corresponde a los hermanos esa labor, la labor de los hermanos es otra, son los órganos de gobierno de la Hermandad los encargados de hacer posible que el Miércoles Santo, mientras María Santísima de las Lágrimas y el Consuelo se asoma a la calle Imagen suene el Himno Nacional Español y seguidamente y durante varias horas diferentes marchas. Al igual que los órganos de Gobierno de la Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo atado a la Columna disponen para ese día la cera, las flores y muchas otras cosas más, deberían disponer algo fundamental, la música de su Madre.

Campanillero